Christopher Nolan: Una odisea más allá del espacio.

Vulgaris Limensis

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Christopher Nolan debe ser el cineasta que más expectativa genera con cada película que hace. Cada tráiler de su producción más reciente es siempre un pequeño deleite que genera muchas discusiones hasta poco antes del estreno. Eso es quizá lo mejor que se puede esperar, ya que, de un tiempo a esta parte, los comentarios posteriores al estreno de sus admiradores más rendidos  son indudablemente unánimes y monocordes. Lo sé porque yo también soy un fan irredento del cine de Nolan.

Por eso estaba un poco preocupado por Interstellar. A decir verdad, lo estaba ya desde el estreno de El caballero de la noche. Lo que pensé allá en el 2008 era muy simple: “Ahora, ¿qué más va a dirigir este señor?” La semana pasada, al salir del cine luego de ver Interstellar, volví a pensar lo mismo.

I

Por supuesto que me encantó Interstellar. Es un…

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Efecto mariposa – El mundo desde mi bici CXXXIII

De la tierra nacida sombra

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Kant decía que todo hecho puede ser considerado como moral o como inmoral por las consecuencias que provoca. Por eso, robar nunca es bueno. Hasta aquí todo está bien, pero ¿qué hay de esos actos cuyas consecuencias nos es imposible conocer a priori? Según Kant, como buen alemán al fin y al cabo, si los efectos de algún acto cometido resultan ser malos, aunque éstos ocurran cuatrocientos años después, dicho acto se calificaría como inmoral. Ante tal inflexibilidad, ni Dios mismo escapa al lapidario juicio kantiano.

En 1615, Cervantes publicó El ingenioso hidalgo Don Qvixote de la Mancha. Además de conformar un idioma, el castellano, consolidaba la esencia de la novela: historia de largo aliento, llena de episodios, como la vida misma.

Este género floreció con ímpetu dos siglos más tarde, guiado por las plumas señeras de Dostoievsky, Tolstoi, Flaubert, Balzac, Hugo, Alas, Pérez Galdós y Valera. Aquí…

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Freno

Te perdí En una mezcla de inservibles preguntas un aglomerado de ideas absurdas y en un cúmulo de inseguridad nata dentro mío Tu rastro se perdía en el sendero, aunque yo mismo lo había suprimido de mi mente Silenciado, sin los sentidos alerta me auto convencía yo mismo a hacerlo No entendía lo que estaba juzgando en esos argumentos mediocres. Tu imagen formó una sombra tú te ibas, salías a la luz yo quieto dentro del hoyo, dejando marcharte Llevándote parte de mí, tú entre lagrimas volteabas a ver mi silueta oscura. Pero no había solución, no debía unirte a mí según yo, Me cuesta entender ahora el dejarte marchar. Me queda una sensación de vacío dentro, Y me he valido de esos argumentos para notar mi estupidez.

El silencio ahoga
Tu recuerdo se enciende
La oscuridad intriga
Y no hay forma de hablar.

No te he expuesto
mi fría forma de amar
mi incorrecta acción de abrazar
mi mal improvisada manera de besar.

Me da miedo.

Y existen maneras de canalizar todos esos sentimientos que en la noche copan tu mente. Una es escribir. Antes lo que ocurre cuando el sueño se ausenta, el corazón se delata y la noche es larga. Primero: te pones un poco de chispa acerca de lo que te produce alguna emoción. Segundo: recurres a alguna canción que ahoga y profundiza esas emociones. Tercero: este es el último, pero no te das cuenta cuándo saltaste a este punto. Todo ya es tan profundo que te embargan todas esas emociones que no te dejan alternativa de salida. Te vas encerrando en la depresión. La respiración se hace rápida, te sientes en peligro con miedo, miedo de lo que vendrá, miedo de tus errores, miedo del mundo.

En la ciudad

Líneas y lineas antes del siguiente cruce,
Figuras rápidas, que solo rozan miradas,
Sombra de curvas que reflejan a una persona,
Se hace eterno el pase entre almas que siguen su rumbo.

En esa trocha de la ciudad,
En esos días que recorro,
Me gustaría creer que no eres tú,
Ante la primera impresión,
La de creer que estás frente a la otra calle,
La de creer que estás delante mío.

En mis adentros, el alma se declara culpable todos los días,
Haberte dejado esperando por miedo al amor.
Con mis ojos que apuñalan mi destino,
Deambulo herido por un futuro que solo tu mirada cura.

De vuelta a casa,
Es la seda que me confunde,
Es el contorneo de tu cadera que me inquieta,
Es la sinceridad en los pasos que no consigo distinguir.

Como quisiera escribir para no olvidar
Como eras cuando caminabas de espaldas,
Como era tu cabello al son del viento,
Como eran tus pasos al dejarme atrasado,
Pero nada recuerdo, en ese vago recorrido emociono mis pasos, elevo la sonrisa
En vano.

Sábanas

Aventado, debajo de las sábanas, las posibilidades se hacen infinitas allí. La música afuera suena, es una mañana sin sol pero luminosa, la luz todavía pasa sobre las cortinas y me llega a los ojos. La necedad de levantarme me invita a crear situaciones mejores donde haciendo un cálculo bárbaro y exacto he planificado el día. En toda esa planificación del quehacer está quedarme otra hora dentro de la cama. Ya está a punto de pasar la hora y vuelvo a notar que puedo estar media hora más, si me baño rápido, si ya no prendo la terma, si el  desayuno lo tomo fuera y así se van ligando nuevas posibilidades. Cubierto de pies a cabeza con el edredón, saco la mitad del cuerpo, y todo está frío fuera, me cobijo otra vez dentro de mi cama. Es en este instante en el que prefiero ya no hacer nada en todo el día. Pienso en si me hubiera despertado muy temprano como en mi reloj-alarma estaba premeditado no habría pasado nada de esto. Entonces, pienso en la noche anterior, en la razón de haberme acostado muy tarde, en la tarde de ayer, acerca de como no acudí o dejé para luego los deberes. Todo eso pasa dentro de mí, dentro de mi cama, echado y fastidiado. Ya no tengo la fuerza necesaria para levantarme. Pero de repente la necesidad biológica de ir al baño me ataca y hay que salir de la cama. No tengo más opción que en ese pesimismo, erguido empiezo a avanzar hacia el baño y es cuando el aire se respira distinto, me han dado ganas de prepararme el desayuno, despierto del pensamiento horizontal en el que me enclaustro y salgo a la cocina. Debo de recuperar el día, que por unas horas no me vendrán a arruinar e infectar todo el día. Será largo el día. Ahora a salir por el día.